Después de una larga investigación del Departamento de Seguridad de la NFL, la liga anunció el viernes que de 22 a 27 jugadores defensivos de New Orleans Saints durante las temporadas 2009, 2010 y 2011 estaban involucrados en un programa de «pagos por actuación» que incluían recompensas por acciones administrados por el coordinador defensivo Greg Williams (ahora coordinador defensivo de los Rams). El llamado «bounty system» viola las reglas de la NFL. «Los pagos son particularmente problemáticos porque no solo implican «pays for performance» sino también pagos para lesionar a jugadores«, afirmó el comisionado Roger Goodell en esa declaración oficial. La bouncy rule de la NFL está destinada a proteger la seguridad del jugador y la integridad de la competición.
Goodell dijo que la investigación comenzó en 2010 después de varias quejas sobre los jugadores defensivos de los Saints que focalizaron como objetivo al quarterback de los Cardinals Kurt Warner y el quarterback de los Vikings Brett Favre durante los Playoffs que llevaron a New Orleans a ganar la Super Bowl. Parece ser que la investigación en su día no llegó a buen puerto pero, recientemente, la NFL ha recibido información reveladora. Y esos datos nuevos son los que publican Buffalo News y The Washington Post estos días, periódicos de ciudades donde Williams fue entrenador, head coach de los Bills (2001-2003) y coordinador defensivo de los Redskins (2004-2007).
Corey Wire, safety de los Bills bajo la dirección de Williams, ha dicho que su entonces entrenador principal ponía precios por lesionar a los rivales; otros tres defensas de la época han confirmado esa información desde el anonimato. Pero también usó el bounty system en la capital de la nación: ponía precios por las cabezas de los rivales, pagando extras si el defensor conocía al jugador o había ido al college con él. Cinco jugadores de los Redskins del momento, en condición de anónimos, han afirmado que funcionaba este sistema, aunque el head coach de entonces, Joe Gibbs, ha comentado que está en shock porque no sabía nada. Según un ex-jugador de Washington: «Williams lleva las cosas un poco más lejos».
La investigación de la NFL ha encontrado que este programa de recompensas fue fundado, originariamente, por jugadores, y ha llegado a alcanzar la suma de $50.000. Los pagos por actuación iban desde cientos de dólares a un máximo de $8.000, de hecho, el informe dice que se pagaban $1.500 por un knockout y $1.000 por un cart-off. Y sigue esta memo enviada, además, a todas las franqucias, y es que en el escándalo particularmente de los Saints estaban implicados el head coach Sean Payton y el general manager Mike Loomis, además de otros coordinadores.
El informe de la NFL encuentra a Loomis y Payton culpable de «conducta perjudicial». Payton era consciente de lo que estaba ocurriendo en su vestuario pero no hizo nada al respecto y falló en parar este programa de recompensas; la implicación del head coach de los Saints queda también clara porque en este escándalo de pagos está involucrado Mike Ornstein, agente de marketing y persona cercana a Payton. Loomis quiso poner fin a este sistema sabiendo que la Liga estaba haciendo una investigación pero no siguió las directrices que le impusieron.
Mientras tanto, el gran artífice de todo este escándalo, Greg Williams, hoy coordinador defensivo de St Louis Rams, se ha disculpado públicamente y arrepentido de todos sus actos; prestará declaración hoy, lunes, en la sede de la NFL en Nueva York.
Reacciones
El mundo de la NFL se encuentra dividido ante este gran escándalo de violación de reglas NFL. El ex deffensive tackle de los Titans Josh Evans dice que era un sistema de recompensa de buenas actuaciones defensivas y no para lesionar, ya que Williams ya lo hacía en los antiguos Oilers en 1995 como entrenador de linebackers. Y es que la época en la que Greg Williams era coordinador en Houston/Tennessee también se ha puesto en entredicho. En esa línea, el defensa de los Jets Trevor Pryce comenta que es algo normal, una operación estándar en los equipos NFL.

Por supuesto, están los ex jugadores de Williams que le defienden a capa y espada. Darren Sharper habla de este asunto como «ridículo» y que ha ocurrido cientos de veces antes en la liga: «los jugadores organizan pagos entre amigos de $100 más o menos por sacks, intercepciones, etc. No había intención en lesionar a jugadores, era simplemente pagos por big plays». Otro que ha salido en defensa del coordinador defensivo es Jonathan Vilma, uno de los grandes salpicados en este escándalo ya que según informa la memo de la NFL, «alguien puso $10.000 sobre la mesa para lesionar a Brett Favre en el partido por el Campeonato de la Conferencia Nacional 2009 entre Saints y Vikings».
En el otro lado están los jugadores indignados con este bouncy system. Favre, uno de los afectados por la dureza de la defensa de New Orelans, ha expresado su felicidad porque la verdad haya salido a la luz. El ex receptor de los Patriots Troy Brown he declarado que este bouncy system es como volver a los años ’50, y uno de los más duros con Williams ha sido el ex head coach Tony Dungy quien acusa a la defensa de los Redskins de ser la causante de los actuales problemas de cuello de Peyton Manning tras un partido entre Indianapolis y Washington en 2006.
Posibles sanciones
A Roger Goodell le llega una cuestión muy difícil de tratar. Por un lado quiere demostrar su capacidad de dureza ante este tipo de acciones que ponen en peligro la seguridad de los jugadores, un tema con el que está actuando con rigurosidad las últimas temporadas. Es muy probable que las sanciones a Greg Williams, los jugadores implicados, Sean Payton, Mike Loomis y la organización de los Saints sean muy graves. Es algo que conoceremos dentro de dos semanas más o menos, antes de la reunión de propietarios del 25 de Marzo. Por otro lado, muchos compararán estas suspensiones con el caso de Spygate de los Patriots y Bill Belichick, que para muchos Goodell se quedó corto, y las sanciones al defensa de los Steelers James Harrison quien ya ha declarado a través de Twitter que si hubiera sido él ya le habrían echado de la Liga.
Habrá sanciones de partidos sin jugar sobre los jugadores implicados, prohibición para Williams como entrenador (1-3 años), Payton y Loomis para ejercer también en sus posiciones (6 meses-1 año) además de fuertes multas económicas, y lo más grave, ¿cómo quedará afectado el programa de los Saints que se enfrentan a posibles vetos en el actual draft así como suspensiones durante la temporada (media campaña o el año entero)?.
Si el asunto llegara más lejos podría presentarse en los tribunales ya que hay jurisprudencia criminal y civil contra los organizadores de este sistema: lesionar de forma premeditada supone agresión con recompensa monetaria detrás. Sin embargo, la mayoría de la jurisprudencia ha sido desarrollada en Canadá y no en Estados Unidos en varios casos de la NHL.