Dieciocho temporadas perdedoras consecutivas, esa es la racha negativa del equipo de béisbol de Pittsburgh, la más larga en la historia de las ligas de los deportes norteamericanos y, pese a ello, el club de Pensilvania es rentable. Según unos documentos financieros internos de la franquicia, los Pirates tuvieron ingresos cercanos a los $30 millones ($29,4 en concreto) en 2007 y 2008. En aquellos años, su balance fue de 67-95 y 68-94 ocupando la última posición de la NL Centro. Un caso curioso para un equipo no solo acostumbrado a perder sino también que algo menos de la mitad de sus ingresos son de fuentes relacionadas con la Major League Baseball.
He aquí el primer punto conflictivo de estos datos revelados como comenta David Berri, presidente de la Asociación Norteamericana de Economistas Deportivos: “los números indican porque la gente está sospechando que algunos cogen dinero del béisbol y se lo quedan. Puedes buscar maximizar el ganar, como hacen los Yankees, o lo que hacen los Pirates, ganar todo el dinero que puedes solo en tu mercado. Ellos no intentan ganar“.
Estos argumentos apoyan lo que llevan diciendo muchos aficionados de los Pirates durante años, todos los propietarios que han pasado en las últimas dos décadas se han preocupado más de los dólares que de lo que pasaba en el campo.
Una de las bases para que el club de tanto beneficios es el presupuesto salarial. Pittsburgh tiene año tras año uno de los payrolls más bajos de las Grandes Ligas, $34,9 millones en 2010, solo $2 millones más que en 1992, su última temporada ganadora. Al ganar el equipo, la organización no se vería forzada por las propias reglas no escritas del béisbol a incrementar los salarios hasta cantidades cercanas a $70 u $80 millones; de esa forma, la franquicia no sería tan productiva en beneficios como ahora lo es. El presidente, Fran Coonelly, rechaza estos argumentos enseñando los propios números: los Pirates emplean unos $21 millones al año en desarrollo de jugadores, cifras parecidas al resto de equipos de la MLB. Ello se confirma con los contratos recién firmados tras el draft de junio que suman unos $12 millones, siendo uno de los totales más altos de los 30 clubes.
Coonelly también se apoya en las estadísticas de esta temporada de San Diego, el equipo con el segundo presupuesto salarial más bajo y que marcha cómodamente liderando la NL Oeste. Caso también de los Rays cuando alcanzaron las Series Mundiales de 2008. Mientras el equipo consumará este año su decimonovena temporada perdedora consecutiva (ya están en 83 derrotas), sus dirigentes siguen defendiendo a capa y espada que su mercado es uno de los más pequeños del béisbol estadounidense ante los ataques de posible manipulación de las cuentas, especialmente del propietario desde 2007 Bob Nutting.








[...] la única cosa que se va a hablar del equipo de béisbol de Pittsburgh esta temporada es por los informes económicos filtrados a principio de semana que muestran que el club es rentable pese a acumular la peor racha [...]
[...] al principio de la temporada. Un auténtico mérito del que podían aprender otras franquicias que sacan rentabilidad al perder. [...]
people are stupid